HABLAR EN PÚBLICO Y COMUNICARSE CORRECTAMENTE.
Por Billy |
¿POR QUE EL MIEDO Y LA ANSIEDAD?
En nuestra vida diaria necesitamos comunicarnos con los demás d una forma fluida y a veces esa comunicación va dirigida a un grupo de personas delante de los cuales tenemos que dar a conocer nuestro punto de vista acerca de un tema.
Puede tratarse de una conversación con otra persona, conocida o desconocida, donde a veces tendremos que hablar sobre algún tema que no resulte embarazoso; otras veces se trata de una charla delante de un grupo de amigos, donde necesariamente seremos el centro de atención; o una exposición ante un público mayoritario.
HABLAR EN PÚBLICO Y COMUNICARSE CORRECTAMENTE.
¿Qué ocurre en nuestro cuerpo y en nuestra cabeza cuando nos encontramos delante de un auditorio dispuestos a dar un discurso?, ¿Qué nos provoca esa sensación de estomago «encogido» cuando nos encontramos en una sola de reuniones con nuestros compañeros de trabajo comenzando una exposición?
El miedo a hablar en público no es algo rato, ya que la mayoría de las personas sienten miedo o temen esta situación. Los expertos conocedores de este tema afirman que un cierto grado de miedo proporciona una activación mayor y por lo tanto nos ayuda a enfrentarnos a nuestro objetivo.
Hablar en público es una de las situaciones alas que casi todo el mundo tendrá que enfrentarse en algunos momentos de su vida, situaciones muy temidas para algunos, desagradables para otros e inquietantes para casi todos.
Todas las personas interpretamos la realidad desde lo que los psicólogos cognitivos llaman « esquemas cognitivos» formados a lo largo de nuestra experiencia, de esta manera dotamos de significado aquello que no s rodea. Por ejemplo, dos personas frente al mar verán lo mismo: el mar, pero si una de ellas es amante y estudiosa de la naturaleza observara detenidamente como rompen las olas en la orilla reportándole conocida e incluso curiosidad, y la otra puede que vea un lugar peligroso e incontrolable si ha tenido algún pequeño percance en él.
Este proceso se repite también en la respuesta de miedo a hablar en público, el cual se compone de tres niveles:
COGNITIVO: Lo que encontramos a que son la valoraciones tanto negativas como positivas que hacemos de lo que nos rodea y de nuestra capacidades para enfrentarnos a una situación específica.
Frases como: «se van a reír de mi», «voy a hacer el ridículo», «se están aburriendo», «me tiembla todo el cuerpo y no podre hacerlo» ayudan a la aparición del miedo o lo incrementan.
FISIOLÓGICO: síntomas como pulso acelerado, sensación de ahogo falta de aire, opresión en el pecho, sudoración excesiva o temblor son lo que pueden presentarse ante la situación de tener que hablar en público momentos antes de la intervención e incluso aumentar durante la misma.
CONDUCTUAL: podemos incluir aquí los tartamudeos, las equivocaciones continuas al hablar o las conductas llamadas de escape y de evitación como pueden ser abandonar el discurso.
Los niveles cognitivo, fisiológico y conducta se influyen entre sí; la persona percibe sus reacciones fisiológicas, por ejemplo el aumento de sudor, lo que hace que puedan aparecer pensamientos negativos tales como «la gente ve que estoy sudando, que vergüenza», lo que aumentara las reacciones fisiológicas y seguramente su deseo de escapar de esa situación.
Los pensamientos negativos como «no podre hacerlo» producen la ansiedad anticipatoria y aumentan las respuestas fisiológicas de la ansiedad.
Las respuestas fisiológicas son explicadas según algunas teorías como respuestas a situaciones de estrés. El organismo se prepara para afrontar una situación que es percibida por el sujeto como amenazante o difícil, en este caso hablamos de una exposición ante los otros donde podemos ser juzgados positiva o negativamente.
Desde el exterior se presenta una situación con unas demandas específicas que requieren unas capacidades más o menos complejas para ser resueltas. Cuando la persona percibe que no hay equilibrio entre las exigencias de la situación y sus habilidades aparecen la ansiedad y el miedo a no poder resolver bien las circunstancias que se le presentan. Es en ese momento precisamente, cuando la persona cree que no será capaz de resolver la situación satisfactoriamente, cuando se desencadena el miedo anticipatorio.
|
¿CÓMO MANEJAMOS EL MIEDO?
Días, semanas o incluso meses antes de enfrentarnos a una situación de hablar en público nos invade una sensación de miedo, que nos provoca intranquilidad. Como ya apuntábamos anteriormente los autos mensajes negativos influyen en el aumento de ese miedo. Es una ansiedad anticipatoria, porque pensamos en las cosa que pueden ocurrir centrándonos en lo problemas que pueden aparecer en la situación de manera catastrófica.
Podemos diferenciar dos tipos de ideas y temores que invaden a la persona frente a una situación de hablar en público:
Miedo racional: Ideas y pensamientos recurrentes, como «¿y si se me olvida el texto y no se continuar?», «¿y si en medio del discurso se rompe el proyector?», provocan sensaciones de angustia y de intranquilidad que en el momento en el que aparecen (antes de la intervención) no pueden ser resueltos porque ni siquiera están ocurriendo. Pueden llegar a ocurrir, los incluimos en lo racional ya que no son totalmente improbables, para evitar estos problemas hay que tomar todas las medidas posibles sin olvidar que todavía ni si siquiera se están dando.
Miedo irracional: Ideas catastróficas como «me voy a quedar sin voz» o «de los nervios no voy a poder moverme» son totalmente improbables, por lo que hay que entender que no van a ocurrir. Esto miedos e ideas no obedecen a pensamientos lógicos y habría que rechazarlos porque no se van a presentar.
Pensar en el publico es algo que produce ansiedad cuando valoramos a los oyentes como jueces al a espera de puntuarnos negativamente ante el mínimo fallo, pero tenemos que tener en cuenta que cuando damos un discurso sobre alguna materia en la que estamos especializados, las personas que van a asistir están interesadas en ella y de aprender cosas nuevas. También se debe tener en cuenta que el público que acude a ver la intervención considera que el orador posee una valía que le hace diferente a los demás en ese ámbito, y por lo tanto escuchan y observan al orador con respeto.
Una de las posible formas de hacerlo sería visualizar en forma de imágenes mentales la tarea realizad satisfactoriamente. En un ejercicio propiamente mental la persona puede imaginarse delante de un auditorio o delante de un entrevistador superando paso a paso esos miedos racionales y llegando satisfactoriamente al final de la tarea. Podríamos imaginar a nuestro entrevistador haciéndonos una pregunta que no esperábamos, pero visualizarnos respondiéndola después de una pausa de forma satisfactoria, observando una reacción positiva en el otro.
¿QUÉ QUEREMOS CONSEGUIR?
«tengo que moverme hacia la izquierda porque mi personaje quiere huir de su compañero», así justifica ese movimiento también con sus actitudes, que será el conjunto de una huida de contacto visual, e incluso de palabra. No le hará falta decir al público que huye de su compañero porque su actitud lo dará a entender. Pues a la hora de hablar en público nos encontramos con la misma situación, al encontrar nuestro objetivo, nuestra actitud verbal y no verbal nos quedara clarificada.
EMISOR. La persona que trasmite el mensaje. En este caso debemos conseguir una preparación psicológica, los mensajes positivos ayudan a una buena preparación.
Por ejemplo, si es una reunión con los compañeros de trabajo en donde voy a exponer un trabajo realizado por mí, está claro que tengo los conocimientos necesarios, si no hubiera podido realizarlo, por lo tanto «soy capaz de hablar de mis conocimientos.» Si tengo una reunión con mi jefe pedir un aumento de sueldo o una mejora de alguna de mis condiciones, sabiendo que son condiciones lógicas y teniendo claro mis argumentos, debo saber que «seré capaz de exponerlos con claridad aunque luego el no los apruebe.»
Debemos seleccionar los pensamientos que nos guíen por lo positivo, los auto-mensajes negativos nos bloquean y como decíamos antes, los irracionales son casi imposibles de que ocurran y los racionales tienen una solución.
Prepararnos psicológicamente conlleva una actitud positiva por nuestra parte, si un actor sale a una escena pensando en que lo va a hacer mal, seguramente esa idea ronde por su cabeza todo el tiempo y le impida actuar de la mejor manera que sabe, dando como resultado el que lo haga mal.
Es esencial que trasmita credibilidad, debe dar la imagen de una persona experta y que sabe muy bien de lo que habla. Imagina que un día camina por la calle y un señor vestido con bata blanca y saliendo de una clínica le habla sobre la importancia de cuidar su alimentación para una buena calidad de vida, mostrándole un producto innovador que ayuda a este mismo hecho: ¿ qué probabilidad hay de que compre ese producto? Seguramente mucha más que si en vez de este señor nos encontramos un chico joven vestido con ropa informal hablándonos del mismo tema.
¿POR QUÉ SON IMPORTANTES NUESTRAS PRIMERAS FRASES MOVIMIENTOS?
La explicación la encontramos en el proceso denominado de «la atónico decreciente.» Según esta teoría, los últimos datos que transmitimos cuentan con menos atención que os primeros debido al cansancio mental que el o los receptores comienzan a sufrir. La primera información que recibe nuestro receptor, ya sea por nuestra comunicación verbal, juegan un papel importante a la hora de formarse una primera impresión. A través de ella predisponemos a nuestro interlocutor hacia la información que le vamos a trasmitir.
MENSAJE: Es el conjunto de contenidos que se trasmiten. Puede ser el tema de una conferencia, la exposición de un trabajo realizado, nuestras propias capacidades en una entrevista para cambiar de puesto o una queja especifica. En torno a este elemento se pueden señalar varios objetivos a perseguir. En primer lugar debemos conocer my bien el asunto a tratar, es importante hablar solamente de temas que son de nuestra competencia o que han sido perfectamente estudiados y preparados.
Los conocimientos lo seguimientos teniendo, aunque nos olvidemos de que punto era el siguiente a exponer. Si una persona no conoce bien de lo que habla o ni siquiera es de su interés difícilmente estará tranquilo delante del público. Dejar de lado la preparación de la intervención basándose plenamente en la improvisación no es bueno, ya que casi se puede decir que es una falta de respecto al publico que escucha, por lo tanto hay que preparar muy bien nuestra exposición sin olvidar que cuanto más hayamos ensayado y mayor conocimiento tengamos del tema más fácil será desarrollar una idea, aunque no sea con las mismas palabras con las que se había ensayado.
Como resumen: hay que sabe de lo que se va a decir, como se va a decir y expresarlo con la mayor claridad posible.
CÓDIGO. Es el modo de componer y presentar el mensaje, los signos, señales y reglas que se usan para la transmisión del mismo.
RECEPTOR. Nos referimos aquí a la persona o persona que reciben nuestro mensaje. El objetivo principal es pensar que el receptor o receptores no son jueces a la espera de condenar al que les habla. Como decíamos antes son personas que de algún modo están interesadas en lo que les vamos a contar, por lo que no debemos verlos como nuestros enemigos.
Como resumen, a lo largo de toda nuestra preparación iremos variando nuestros objetivos, que son los que giraran en ella. Pero el principal debe ser poder reunir de una forma coherente los pensamientos, ideas y opiniones propias en relación al tema que vamos a tratar. Más tarde encontrar la mejor manera de poder expresarlas mediante una exposición clara, para después trasmitirlas y que no sean comprendidas por el público al que nos dirigimos, para lo que ayudara mucho conocer la clase de personas que lo forman.
|
|
Hemos hablado ya de los objetivos que debemos marcarnos al preparar nuestra intervención, pero ¿para qué voy a hablar? Tenemos que tener claro que perseguimos con ese dialogo o discurso que vamos a comenzar; un empleado no hablara del mismo modo a su jefe si quiere un aumento d sueldo que a sus compañeros a los que simplemente debe mostrarles un proyecto.
INFORMAR. El emisor quiere dar conocer datos y hechos referentes a un tema. Este puede ser el caso de un jefe que debe dar a conocer a sus empleados la información de las últimas estadísticas sobre la producción en la empresa.
Publicaciones Relacionadas
¿Te ha gustado este artículo?
¿Quieres opinar?, tu opinión nos interesa
Suscríbete a nuestro feed y recibirás muchos más gratis.
Comparte este artículo
| Live Spaces | MySpace | Yahoo! | |
| Digg | Technorati | Barrapunto | Meneame |
| Mister-Wong | BlogMemes | Webeame | Fresqui |
| NeoDiario | Google Bookmarks | Del.icio.us | |
| Favoriting | Enchilame | Chido | BlinkList |

